San Juan de la Peña, paseando por la cuna del Reino de Aragón

Como ya sabéis, desde este blog pretendemos contagiaros nuestra pasión por el territorio en el que vivimos: Jaca, La Jacetania, Los Pirineos.

Mi  trabajo en la recepción me ha permitido comprobar que unos de los lugares que causan más sorpresa y admiración en nuestros visitantes es el Paisaje Protegido de San Juan de la Peña, nadie vuelve defraudado de su visita y son muchos los que repiten o traen a familiares y amigos con el pretexto de que conozcan este lugar.

Seguro que a todos os suena la imponente visión del monasterio aplastado bajo la enorme roca de conglomerado rojizo, pero pocos conocen otros rincones de este Espacio Protegido que merecen (¡y mucho!) una visita. Vamos a hablaros de algunos.

Nos costará aproximadamente 30 minutos (desde Jaca) llegar en coche a la pradera del Monasterio “Nuevo” de San Juan de la Peña, al fondo de la misma, frente a la portada de la iglesia tenemos muy bien indicado el aparcamiento de autobuses y turismos.

Plano. by: http://www.birdingpirineos.com/default.aspx?FolderID=37&IdNode=84
Plano. by: http://www.birdingpirineos.com/default.aspx?FolderID=37&IdNode=84

Entraremos al Monasterio Nuevo, fastuoso complejo monástico que hoy cuenta con Hospedería, restaurante, cafetería y dos Centros de Interpretación, donde aprenderemos mucho sobre el Monasterio y sobre la historia de Aragón. Aquí tendremos que comprar las entradas para los dos monasterios. Podéis consultar los horarios y las tarifas aquí.

Consejo: A veces hay que insistir a los guías para poder ver el audiovisual de 45 minutos sobre el origen y la historia del Reino de Aragón, ¡insistid!, merece la pena.

En la pradera de San Indalecio destaca “la casa de forestales”, punto de información para las rutas de senderismo, btt. etc. En invierno es interesante consultar el estado de las rutas y escuchar buenos consejos antes de emprender cualquier camino.

La visita a San Juan de la Peña no estará completa si no nos acercamos hasta los miradores que rodean la pradera del monasterio nuevo. El primero de ellos es el de la Ermita de Santa Teresa. Parte el camino desde la casa de Forestales, dirección sureste, pasaremos una pequeña zona de parque infantil y después el camino, ancho y sencillo se hace evidente. Nos ofrece unas bonitas vistas a las paredes sur del parque, la Peña Oroel y la Sierra de Guara además de las fotogénicas ruinas de la ermita. (15 minutos)

La Peña Oroel desde la Ermita de Santa Teresa

Nuestro siguiente destino es “el balcón de los Pirineos”, el camino hacia este famoso mirador comienza en la entrada principal del “Monasterio Nuevo”, tomamos dirección noroeste rodeando el complejo, y es tan transitado que no tendremos ningún problema para encontrarlo. Al llegar a la mesa de roca con los nombres de los picos más importantes del Pirineo, que tenemos ahora frente a nosotros, nos daremos cuenta de lo apropiado del nombre de este mirador. (15 minutos)

Podemos retornar del balcón por donde hemos venido, y en un cruce de caminos, continuar junto a la pared del monasterio hacia nuestra derecha, rodeándolo por el norte hasta la entrada de la moderna Hospedería.

El siguiente lugar que conoceremos es el mirador y la Ermita de San Voto. Tomamos la carretera (a pie) en dirección al Monasterio Viejo y en seguida nos desviamos en un cruce a la izquierda, cerrado al tráfico por una barrera. Nosotros continuaremos por esta carretera hasta encontrar a nuestra derecha el cartel que indica “Ermita de San Voto”. De nuevo avanzamos por un sendero muy evidente entre enormes árboles hasta las ruinas de la ermita de San Voto, el lugar es sin duda evocador, pero no debemos perdernos una de las mejores vistas de todo el parque de San Juan de la Peña, continuamos la senda hacia el cortado, y bajamos unos metros por escaleras de roca perfectamente acondicionadas, hasta llegar al mirador sobre el monasterio viejo. (20 minutos).

Ermita de San Voto y vistas desde el balconcillo
Ermita de San Voto y vistas desde el balconcillo

Nos queda por visitar la Ermita de San Salvador, pero deberemos prever al menos 5 horas para los 12 km (entre la ida y la vuelta) que la separan de la pradera de San Indalecio. La recomendamos solo si disfrutan con las caminatas y cuentan con tiempo suficiente, en ese caso, no se lo pierdan ya que desde el camino que discurre sobre las peñas de San Salvador podrán disfrutar de la fantástica postal que forman los dos Monasterios y la Peña Oroel y los Pirineos. El bosque de enormes hayas centenarias que rodea la ermita tampoco tiene desperdicio.

Regresaremos sobre nuestros pasos hasta el monasterio nuevo, depende de la fecha en que visitemos el parque, podremos llegar al Monasterio Viejo con nuestro coche o con un autobús lanzadera, debemos preguntarlo en las taquillas cuando visitemos los centros de interpretación.

La visita guiada al Monasterio de San Juan de la Peña dura aproximadamente una hora y recorre todas las salas del recinto, un conjunto espectacular, con el claustro bajo la roca como broche de oro. Más información y datos histórico-artísticos aquí.

Os aconsejo disfrutarlo con calma, el arte románico siempre me ha resultado relajante, y pasear por el claustro de San Juan cuando se han marchado los grupos puede ser el súmmum.

Tras la visita emprendemos el regreso a  Jaca, pero el “tour” a San Juan de la Peña no ha terminado aún, es imprescindible disfrutar el camino, y para ello una buena opción es parar en el “Mirador de los buitres” y contemplar el vuelo de una de las mayores aves de Europa, el buitre Leonado, que anida en las peñas del Parque.

Santa Cruz de Laseros con los Pirineos al fondo, cascadas en los barrancos de San Juan
Santa Cruz de Laseros con los Pirineos al fondo, cascadas en el camino

Tras el momento ornitológico del día es recomendable una última parada en el bonito pueblo de Santa Cruz de La Serós para visitar la Iglesia de Santa María, antaño monasterio femenino en el que estuvieron dos hijas de Ramiro I, rey de Aragón. La menor, Urraca, y sobre todo la famosa Doña Sancha.

Vale la pena dar un relajado paseo por este bonito pueblo pirenaico y disfrutar de sus tranquilas calles y de sus llamativas chimeneas (o chamineras), construidas generalmente de tosca y adornadas con figuras o tallas denominadas “espantabrujas”, por estar pensadas para tal efecto.

Iglesia de San Caprasio. Torre de Santa María
Iglesia de San Caprasio. Torre de Santa María

No puedo dejar que os marchéis de Santa Cruz sin recomendar uno de mis lugares favoritos del Pirineo, la deliciosa Iglesia de San Caprasio, uno de los mejores ejemplos de Románico Lombardo, cuyo origen se remonta a la época de Sancho III El Mayor, rey de Pamplona.

Con esto podemos dar por finalizado un día de visita al Espacio Protegido de San Juan de la Peña…y si pensáis que lo habéis visto todo, esperad a leer el artículo en el que estamos trabajando sobre “Tres lugares en San Juan de la Peña que debes visitar (aunque casi nadie lo hace)”

JOSE MARI PALACIO

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