El placer de un baño al volver de la montaña
Después de una ruta de senderismo, una jornada en bicicleta o un paseo por el casco histórico de Jaca, pocas sensaciones resultan tan agradables como refrescarse en la piscina del hotel.
Desde principios de junio, el Hotel Oroel y el Gran Hotel han abierto de nuevo sus piscinas de verano, un servicio muy valorado por quienes eligen Jaca para disfrutar de sus vacaciones. Para muchas familias es el mejor lugar para terminar el día; para otros, ese pequeño lujo que convierte una escapada en una auténtica experiencia de descanso.
Porque viajar no consiste solo en descubrir nuevos lugares. También significa encontrar tiempo para relajarse, desconectar y disfrutar sin prisas.

Una terraza abierta a Jaca
El verano tiene otro protagonista: la Terraza El Parque, situada junto a la piscina del Gran Hotel.

Aunque forma parte del complejo hotelero, dispone de acceso directo desde la calle y está abierta tanto a los huéspedes como a cualquier persona que quiera disfrutar de uno de los espacios más agradables de Jaca durante los meses de verano.
Su ubicación, junto al Paseo de la Constitución y a pocos minutos de la Calle Mayor, permite disfrutar de un ambiente tranquilo, rodeado de vegetación y alejado del tráfico, sin renunciar a la cercanía del centro.

Es el lugar perfecto para tomar una cerveza bien fría, un cóctel, compartir un picoteo o simplemente alargar la conversación mientras cae la tarde.
Dos restaurantes, dos propuestas para saborear el verano
Con la llegada del verano también cambia la oferta gastronómica. Platos más frescos, recetas pensadas para esta época del año y la posibilidad de disfrutar de algunos de ellos en casa gracias al servicio de comida para llevar.
El Gastrobar El Perdido propone una cocina creativa y difícil de encasillar, donde conviven recetas tradicionales, productos del Pirineo, influencias internacionales, tapas premiadas y elaboraciones sorprendentes que hacen que cada visita sea diferente.

Por su parte, el Restaurante El Parque apuesta por una cocina mediterránea para disfrutar sin prisas. Arroces, pizzas artesanas y un cuidado menú del día protagonizan una carta pensada para compartir junto al parque. Además, muchos de sus platos también pueden encargarse para llevar. ¿Una paella de domingo? O cualquier otro día de la semana.

Dos estilos diferentes con una misma filosofía: ofrecer una experiencia gastronómica de calidad en un entorno acogedor.
Mucho más que un lugar donde alojarse
Siempre hemos entendido que un hotel debe ser mucho más que un sitio donde dormir.
Es el lugar desde el que comenzar una excursión por el Pirineo, descansar después de una jornada de naturaleza, disfrutar de una buena comida, brindar con amigos en una terraza o relajarse junto a la piscina.
Ese es el verano que queremos compartir con quienes nos visitan.
Un verano para descubrir Jaca y el Pirineo, y para disfrutar también de todo lo que sucede al regresar al hotel.
