La pizza

La pizza, tan antigua como el pan

La pizza y su historia

La historia de la pizza va unida a la historia de la gastronomía. Aunque fue en Nápoles donde sin duda tuvo su origen como tal, son muchos los lugares donde se comía pan plano y redondo acompañado de diferentes condimentos. En el Antiguo Egipto ya preparaban panes con forma de sol. En la antigua Grecia igualmente solían preparar panes planos condimentados. Es más, en las ruinas de Pompeya, arrasada por la erupción del Vesubio en el año 79 d. C., se encontró un pan redondo cortado en ocho porciones.

El vocablo pizza aparece documentado por primera vez en el año 997 d. C., para entonces el llamado plano aliñado, era la comida habitual de los romanos. En Italia, la conocida “pizza bianca” ha estado presente en la mayoría de los hogares “desde siempre”. En sus orígenes llevaba pan, ajo, cebolla, aceitunas, grasas y hierbas a la costumbre de la familia.

El tomate fue incorporado por primera vez a la mesa en el siglo XVI en Nápoles, gracias a la valentía de un campesino napolitano, que se atrevió a probarlo y comprobar así tanto su deliciosidad, como el hecho de que no era venenoso, tal y como se creía hasta entonces. El resto de campesinos, al ver que no le pasaba nada, empezaron a acompañar de manera habitual sus panes secos con tomate, dando lugar al pan con tomate, que después se extrapoló a las pizzas. El resto de europeos tuvieron que esperar hasta el siglo XVIII para la llegada del tomate a sus mesas de manera habitual.

La pizza propiamente dicha, en su versión más básica, únicamente se hacía con masa horneada, tomate y queso.  El formato de pizza parecido al que conocemos actualmente, ya se elaboraba en Nápoles en el siglo XVII, aunque hasta 1830 no se abrió la primera pizzería.

Pizza Margarita

La conocida pizza margarita debe su nombre a la reina italiana Margarita de Saboya, que al querer probar este plato tan habitual en las casas de las gentes comunes, solicitó se la preparan. Y al cocinero encargado de tal hazaña, Raffaele Esposito, se le ocurrió homenajear a los monarcas reflejando los colores de la bandera italiana en la pizza. Así usó albahaca, mozzarella y tomates para emular al verde, blanco y rojo de la bandera. El plato conquistó a la reina, por lo que Raffaele lo bautizó finalmente como “Pizza Margarita”.

Este plato tan querido por todos los italianos, se convirtió rápidamente en símbolo gastronómico de la nación, además de unificador de clases sociales, al ser consumido de manera habitual tanto por las personas más humildes como por los mismísimos reyes.

Y ya poco tardo en conquistar el mundo. Hoy en día no hace falta viajar a Nápoles para disfrutar de una buena y autentica pizza. Sin ir más lejos, en el corazón de Jaca, en el Restaurante Trattoria El Parque, elaboramos las mejores pizzas que se puedan soñar.

Como nuestra deliciosa Diávola, con pimiento verde, bacon, parmesano y su suave toque picante; la Giovanni, con ajos tiernos y gambas o por ejemplo la Prosciutto y Parma, con tomate, mozzarella, jamón, pesto y parmesano. Aquí puedes consultar la carta y no dudes en venir a degustar la auténtica pasta italiana por el Paseo de la Constitución número 1 de Jaca.

 

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