Pasa un San Valentín inolvidable con nosotros en la Jacetania

Menú especial San Valentín

En el Restaurante Trattoria El Parque de Jaca o queremos sorprender con un menú especial para San Valentín con los siguientes platos: riquísimo con pulpo, foie fresca, quesos, confite de pato, por supuesto nuestra exquisita pasta, sorbete de manzana con fresas y todo ello maridado con vino y cava.

 

Romanticismo en la Jacetania

Y como complemento para que paséis un día inolvidable, os proponemos un paseo romántico por Jaca y sus alrededores. Os lo queremos poner fácil así que os proponemos las siguientes opciones:

La Catedral de San Pedro de Jaca. Uno de los monumentos más importantes del románico en España, cuya construcción data de la segunda mitad del siglo XI. Y su Museo Diocesano de las pinturas románicas, considerado uno de los mejores de Europa de su género.

La Ciudadela de Jaca. Declarada Monumento Artístico en 1951, es uno de los monumentos más singulares y valiosos de la comarca de La Jacetania. Alberga el Museo de Miniaturas Militares y es sede de exposiciones temporales y otras actividades culturales.

La Estación Internacional de Canfranc. Declarada Monumento Histórico-Artístico. De estilo modernista, su aspecto recuerda los palacios franceses del siglo XIX con una majestuosa arquitectura. Es un edificio de dimensiones faraónicas, de 241 metros de longitud y 75 puertas por cada lado. Cuando se inauguró era la mayor de España y la segunda de Europa. En su interior albergaba un hotel de lujo, casino, agencia de aduanas, una oficina del Banco de España, cantina y enfermería.

Durante la Segunda Guerra Mundial fue testigo del paso de los trenes suizos en que los alemanes transportaban el oro de los judíos, pero lamentablemente el cierre del paso internacional en 1970 supuso su abandono. Actualmente se mantiene viva la esperanza de su reapertura, de todos modos un paseo por ella nos traslada a la España de mediados de siglo veinte.

La cueva de las Güixas. Ubicada en el término municipal de Villanúa, a un kilómetro escaso de esta localidad. En la zona desde siempre se ha relacionado la cueva con la existencia de brujas y sus aquelarres o reuniones que, cuenta la leyenda, se celebraban en esta cueva, cuyo agujero o chimenea deja ver las estrellas y la Luna desde su interior, parte fundamental en sus reuniones.

La cueva, además de por “güixas”, fue habitada por humanos del neolítico, hace ya 10.000 años, y también por soldados que lucharon en las guerras carlistas y en la Guerra Civil.

En la actualidad alberga una importante colonia de murciélagos, con varias especies representativas del Alto Aragón.

El Monasterio San Juan de la Peña, cerca de Jaca y al abrigo de una enorme roca que da nombre al conjunto. Su construcción se remonta al siglo X y es cuna del Reino de Aragón. Aparece perfectamente mimetizado con su excepcional entorno natural. En su interior destacan la iglesia prerrománica, las pinturas de San Cosme y San Damián, del siglo XII, y capilla gótica de San Victorián, pero sobre todo sobresale el magnífico claustro románico,
Los auténticos orígenes del monasterio se pierden en la oscuridad de los tiempos altomedievales y se le ha supuesto refugio de eremitas, aunque los datos históricos nos conducen a la fundación de un pequeño centro monástico dedicado a San Juan Bautista en el siglo X.

No podemos olvidar las poblaciones de Ansó y Hecho, entre las más bellas de Aragón. Ansó esta declarada como uno de los Pueblos Más Bonitos de España. Su museo del traje es de obligada visita.

Hecho posee una hermosa arquitectura popular con  grandes balcones que adornan las fachadas en piedra de sus casas. La parte del techo es en pizarra y es acompañado de las típicas chimeneas de la zona. Su aspecto tradicional, pulcro y cuidado dejará impresionado a sus visitantes.

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El espectáculo de la trufa negra sobre hielo

Trufate

El Palacio de Hielo de Jaca acogía este sábado la gran fiesta culinaria de la provincia de Huesca en torno a la trufa negra (tuber melanosporum). Trufa – te llegaba a la comarca de la Jacetania en su duodécima edición y como en años pasadas fue en disfrute para los sentidos y un rotundo éxito de público. Gracias a eventos como Truta – te, impulsados por la Diputación Provincial de Huesca para fomentar el cultivo de uno de los productos estrella de nuestra gastronomía, la trufa negra es cada vez más conocida y apreciada por el consumidor. Así quedó patente el sábado con un evento que reunió a unas 4.000 personas llegadas de varios puntos de la geografía altoaragonesa pero también de otras comunidades.

 

Hacía una década que este certamen que recorre la geografía provincial no regresaba a Jaca. Y lo hizo de la mano de las propuestas de once establecimientos de la comarca que trabajaron para elaborar las 12.000 raciones repartidas, además de con los 12 kilos de trufa negra, con productos autóctonos de esta zona como puede ser la ternera pirenaica, la papada de Berdún, el queso de Villanúa o el pan de Santa Cilia, así como las verduras y hortalizas de la huerta jacetana.

 

La gastronomía se maridó con el ocio con exhibiciones de patinaje, curling y hockey por los clubes jacetanos y música de dj Santoro para afianzar su carácter festivo, gracias a la la colaboración de DPH, la Asociación de Recolectores y Cultivadores de Trufa de Aragón y el ayuntamiento anfitrión, además de los propios restaurantes jacetanos y las marcas comerciales que suministraron la bebida.

Yema sobre parmentier trufado, migas y láminas de buey’

Restaurante Oroel fue uno de los once restaurantes de la comarca participantes en Trufa- te 12 con el plato ‘Yema sobre parmentier trufado, migas y láminas de buey’.

 

Os dejamos la receta por si os animáis a prepararlo y os invitamos a que nos visitéis en Jaca y podáis probarlo en nuestro restaurante, donde os daremos todo tipo de indicaciones sobre su elaboración.

 

Ingredientes

Patatas, 4 huevos, pan duro, longaniza de Berdún, 2 dientes de ajo, aceite, 12 lonchas finas de solomillo de vaca Txogitxu, trufa negra, flores comestibles, cebolla crujiente y flor de sal.

 

Elaboración

Se preparan las yemas a baja temperatura poniendo los huevos en el horno a 60º durante 95 minutos al vapor.

Entre tanto ponemos en remojo el pan y sofreímos el ajo con la longaniza durante  10 o 15 minutos.

Igualmente habremos puesto a cocer las patatas con piel durante unos 20 minutos, hasta que estén blandas. Una vez frías, las pelamos y trituramos con el aceite de oliva que debe llevar una semana macerándose con la trufa negra. El resultado ha de ser un  puré de textura suave.

 

Emplatamiento

Pondremos el parmetier en un aro, haciendo un hueco en el centro donde depositaremos la yema del huevo, a la que habremos retirado previamente la clara. En el lateral, pondremos las migas en forma de camino hacia el parmetier y, sobre este, colocaremos las láminas de solomillo, aromatizaremos con la trufa rallada, decoraremos con dos flores comestibles sobre las migas, cebolla crujiente y escamas de sal.

 

¡¡Y listo para comer!! Un delicioso mundo de sabores invadirá nuestros paladares.

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Cómo cuidarse con la comida italiana

Sana y deliciosa

A la mayoría nos encanta la comida italiana, sus pizzas, sus pastas, …. ummmm aunque muchas veces nos privamos de ella pensando que es un capricho para pocos días debido a que creemos erróneamente que es altamente calórica. Y nada más lejos de la realidad. Fijémonos realmente en los italianos, no son una población propensa a la obesidad como ocurre en otras culturas, sino que la figura que se tiene de una persona italiana es de alguien atractivo y delgado, y así es en su mayoría.

La comida italiana es sana y deliciosa, podemos comerla tantas veces como queramos, el quid de la cuestión está, como en todo en la vida, en la medida. Si nos comemos un plato enorme de pasta y repetimos, por supuesto que acabaremos engordando si lo hacemos de manera habitual. Pero si ingerimos una cantidad normal de pasta, es igual de sano que si comemos cualquier otro tipo de comida sana y bien elaborada. Otro aspecto a tener en cuenta, muy importante, son las horas en que comemos. Los italianos suelen comer torno a las 12.30 PM y cenar sobre 8:30 PM dando tiempo más que suficiente al organismo para digerir correctamente dichos alimentos, sin que queden acumulados en el organismo, como ocurre cuando comemos a deshora.

Así es la comida italiana

Conozcamos un poquito más a fondo la comida italiana.

En sus recetas casi siempre está presente el aceite de oliva. Y qué decir del aceite de oliva, por todos es conocido sus bondades para la salud, reduce los niveles de colesterol en sangre, la tensión arterial, ayuda a hacer frente a la diabetes, su ingesta protege ante ciertos cánceres así como ayuda aprevenir el envejecimiento de los tejidos orgánicos. Por supuesto, tomado en su justa medida.

Nuestras pastas son tan ricas gracias a la calidad de las mismas, y de los ingredientes que se utilizan en la elaboración de las salsas que las acompañan. En ellas están presentes, como no, el aceite de oliva, el azafrán, la albahaca, el ajo, también carnes, pescados, setas y un gran etcétera de ricos y sanos alimentos que dotan de gran sabor a nuestras recetas.

Por otro lado, tenemos las pizzas. La base de la auténtica pizza italiana es tan delgada que añade poquísimas calorías al menú, y sus ingredientes básicos, con los que ya sólo con ellos podemos armar una deliciosa pizza, son la mozzarella, el tomate y la albahaca. Además se le puede añadir por supuesto, todo lo que queramos, verduras, carnes, pescados,….

En nuestros menús siempre están presentes las ensaladas, y las ensaladas italianas son ricas en tomate, lechuga, albahaca, queso fresco, aceite de oliva, vinagre y poco más. La auténtica ensalada italiana no se adereza con otro tipo de salsas que puedan aportarle calorías innecesarias.

El arroz también está muy presente en la comida italiana, sobre todo en forma de risotto, en el cual se combina el arroz con el queso, y si esto añadimos atún, anchoas o gambas, es decir un poquito de proteína, tenemos un plato perfectamente equilibrado.

En definitiva, la pasta no engorda, la pasta en sí misma tiene un 1% de grasa, el 75% de hidratos de carbono, el 13% proteínas y aporta igualmente calcio, hierro, y fibra entre otras sustancias beneficiosas para el organismo. Ven a probar nuestros deliciosos platos al Restaurante Trattoria El Parque, en el Paseo de la Constitución de Jaca, y tu estómago te lo agradecerá.

 

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Déjate sorprender con la nueva tapa de Cafetería Oroel para TRUFA-TE 2019

Yema de huevo a baja temperatura sobre parmetier trufado, migas con longaniza y laminas de carpaccio de buey

 

Ingredientes para 4 personas

 

4 huevos

4 patatas medianas

200 gr de pan duro de Santa Cilia

50 gr de Longaniza de Berdún

2 dientes de ajo

Aceite

12 lonchas finas de solomillo de vaca Txogitxu

4 gr de trufa

– Para decorar

 

Flores comestibles

Cebolla crujiente

Flor de sal

 

Elaboración

 

Lo primero es preparar las yemas a baja temperatura. Para ello ponemos los huevos en el horno a 60º durante 95 minutos al vapor, así conseguiremos una textura muy cremosa en la yema. Mientras tanto, cortamos los dientes de ajo,  cortamos y remojamos el pan, ponemos a sofreír el ajo con la longaniza cortada pequeña y no paramos de remover de 10 a 15 minutos hasta que estén listas.

Mientras hemos puesto las patatas a cocer con piel unos 20 minutos hasta que estén blandas. Las dejamos enfriar y las pelamos, trituramos con la batidora junto con aceite de oliva que lleva una semana aromatizándose con trufa, (la textura debe quedar de puré suave), lo rectificamos de sal y lo reservamos.

A la hora de emplatar, ponemos el parmetier en un aro, haciendo un hueco donde depositaremos la yema de huevo a la que le habremos retirado toda la clara. En el lateral pondremos las migas en forma de camino hacia el parmetier y sobre este colocaremos las láminas de solomillo.

Decoraremos con dos flores sobre las migas, trufa espolvoreada, cebolla crujiente y escamas de sal.

 

 

Javier Guiu

Chef Hotel Oroel

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