Para los que buscan sensaciones más fuertes, las empresas de aventura ofrecen un amplio abanico de actividades de la mano de profesionales de la montaña que garantizan su seguridad: descenso de barrancos, rafting, piragüismo, escalada, espeleología o paseos a caballo, en los que a la emoción del deporte se une la belleza del entorno en el que se practica. La comarca también cuenta con aeródromo deportivo desde donde realizar vuelo a vela o contemplar el Pirineo desde el aire.
Para los más tranquilos, en los alrededores de Jaca se encuentran pueblos que conservan todo el encanto y tradición de la montaña aragonesa: Ansó, Hecho, Santa Cruz de la Serós... O el Balneario de Panticosa, centro termal de gran tradición, rodeado por impresionantes cumbres y las rutas del románico en la Jacetania, Serrablo y San Juan de la Peña.
En el otoño,
los bosques pirenaicos se transforman en una auténtica sinfonía de colores que invitan al paseo para su contemplación, en una atmósfera más relajada.
También es la estación ideal -época de setas y caza- para la degustación de la rica y contundente gastronomía altoaragonesa que le ofrece platos tan sabrosos como las migas, el ternasco entre dos fuegos, la trucha con almendras o las tortas y dulces caseros, todo ello acompañado por los vinos del Somontano.
En invierno,
la nieve es la estrella indiscutible. A 28 km de Jaca, en dirección a Francia, se encuentra la región deportiva invernal de Astún-Candanchú, la más importante del Pirineo oscense y el mayor dominio esquiable del país. Situada en la cabecera del Valle del Aragón, con sus 105 km de pistas de esquí alpino, 61,5 km de esquí de fondo, Half-Pipe para snowboard, trampolín de 70/90 m; sus equipamientos -innivación artificial, 42 instalaciones de remontes: 1 telesilla cuatriplaza desembragable, 2 cuatriplaza, 3 triplaza, 5 biplaza, etc.- y su completa oferta de servicios le garantizan el disfrute del deporte blanco con total seguridad y calidad.
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